sábado, 31 de diciembre de 2011

Qué recordar



La memoria es selectiva. La imagen de un recuerdo siempre es tergirvesada, modificada, inventada. Nunca será lo que fue. Si yo diría "tuve una infancia normal" estaría engañándome, porque no existe una infancia normal.¿Infancia felíz? ¿Qué será eso? Si volvemos para atrás siempre estaremos interpretando, falseando, dando sentido. Pondremos un manto de compasión, en algunas cosas y de furia, en otras. ¿Qué puedo decir de mi padre? ¿Qué de mi madre? De las vecinas del barrio, que eran todas protectoras como mamá; de las instituciones en las que anduve; de mis miedos, siendo niño. Puedo decir que era un niño que absorbía todo, sobre todo, las normas y la ley. Me pienso como un niño disciplinado y obediente, con temor a la autoridad y algo débil, mentalmente hablando. Casi no tenía criterio propio. Pensaba por mi madre, sobre todo. Y así por años. Práctiqué mucho deporte e hice inifinidad de actividades extraescolares. No paraba o no me dejaban que pare. Así quedé: siempre tengo que hacer algo. No tengo lugar para el aburrimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario